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En la que denominamos la era de la información, en una sociedad atiborrada de ella y constreñida a la inmediatez debido a las llamadas Redes sociales, desde E. Berakah también tendremos que aprender a manejarnos con consciencia y desde nuestros principios y valores en este terreno, tanto para la comunicación interna, como para el mensaje que queramos transmitir a la sociedad.
En Berakah hemos elegido desde el primer momento usar estas redes para ambas cuestiones (hasta ahora whatsapp, Facebook, web y correos electrónicos). No obstante, conviene hacer hincapié en que la mejor forma de comunicación es aquella que es integral, la que incluye la presencia física de la persona con todas sus dimensiones y circunstancias, con su leguaje verbal y no verbal. Esta comunicación entendemos que siempre debe partir de un silencio previo. Antes de hablar, haber escuchado bien, respirar, no reaccionar y contestar desde un lugar más centrado.
El silencio nos sitúa en un nivel más allá de condicionamientos y filtros que pueden mediatizar la comunicación. Hemos logrado el que no haya ninguna reunión que no comience primero sin un breve espacio a esos minutos de recogimiento, para tratar de ir más allá de los condicionamientos mentales y por muy pragmáticos que sean los temas a tratar. Esto ya nos permite una escucha algo más atenta y consciente.
En el grupo comunitario Berakah hemos dado un paso más y hacemos una escucha más afectiva y por tanto, efectiva, permitiendo que pase un tiempo para respirar en silencio la intervención de la persona que haya hablado, no contestar inmediatamente, dejando que su aportación repose. Descubrimos esto como un método privilegiado para que la escucha sea más atenta, compasiva y para que las respuestas broten más desde el Fondo y menos desde la mente. Aparte de ello, sentimos que esta forma de comunicarnos contribuye a elaborar respuestas más creativas y a tomar las decisiones de una manera más serena y consciente.
Desearíamos que estas formas de comunicación con más Presencia, y por tanto con más lucidez, fueran las propias de cualquier forma de comunicación en Berakah, pero entendemos que la presencia física es muchas veces imposible y la vida cotidiana en las casas de acogida y la organización de las actividades y encuentros hacen que tengamos que acudir a otras formas más virtuales, más inmediatas.
Eso no debe ser acicate para que este espíritu también pueda impregnar, dentro de lo posible estos medios.
¿Cómo hacer nuestra comunicación, tanto interna como externa, más humana, más amable, más cuidadosa, en definitiva, más Berakah?
Comenzamos a nivel interno:
– Habrá que pensar si lo que queremos decir estamos diciéndolo en el lugar adecuado. Hay varios grupos o equipos de trabajo. Cada uno tiene su espacio de comunicación. Habrá que discernir cuál es el adecuado para que la información vaya a las personas adecuadas.
– Habrá que ser consciente también si la información que queremos dar es significativa para el grupo, o para Berakah en general, si es redundante o no, si estamos cargando esos grupos con informaciones que no tienen nada que ver con nuestros fines. Entender que ser austerxs en la comunicación por estos medios también será una forma de cuidado a las personas que forman el grupo en cuestión.
– Habrá que ser consciente de los valores y principios sobre los que nos fundamentamos. Para eso será necesario tenerlos muy claros, quizás acudiendo de vez en cuando a nuestro proyecto marco o a nuestros estatutos. Cualquier mensaje que no está fundamentado en nuestros principios de hospitalidad, cuidado, silencio, interculturalidad, respeto al otro y a la otra en su totalidad, lo interreligioso y lo transreligioso, etc. estará fuera de lugar.
– Desde el otro lado de la red, tú que estás recibiendo ese mensaje: Recíbelo con consciencia. Date tiempo antes de contestar aunque sea algo que tenga que ver con lo organizativo y en lo que estés involucrado/a. Piensa en la persona que lo ha enviado, sé respetuoso/a con ella, leyendo con consciencia, y respondiendo con consciencia.
– Si son cosas que han exigido un esfuerzo de preparación, sé agradecido/a.
– Cuida a la persona que manda el mensaje o correo respondiendo. Detrás hay un esfuerzo.
– Trata de ser educado/a. También en las redes sociales hay que serlo. Cuando se entra en un sitio, primero se saluda y se desea el bien para esas personas. Después de una comunicación también se da las gracias por la misma.
– Trata de ser educado/a y de no responder a la inmediatez de nuestras propias necesidades. En los grupos whatsapp más numerosos, es un detalle sentir que el hilo de un tema ya ha acabado o se ha parado antes de meterse con otra cosa, con otro tema. Comprueba que ha pasado un tiempo desde que se dijo lo último antes de decir tú lo tuyo, si eso tuyo es otro tema diferente.
– Nombra a las personas. Si estás haciendo alusión a algo que se ha hablado o que se esté preparando, nombra a las personas que estén involucradas con el tema. Que ese espacio virtual sea lo más humano posible poniendo también Presencia en ese vacío.

A nivel externo:

– Tenemos una dimensión pública y por tanto, política. Aconsejamos leer nuestro documento referido a nuestra área de justicia-política. (En construcción)
– Desde ahí se desprende que nuestra comunicación deber ser amorosa aunque esté denunciando las injusticias que nos parezcan más atroces. El insulto, la descalificación, la mentira, las “fake-news”, los malos modos no tienen cabida (ni en Facebook, ni en la web, ni en los actos públicos de denuncia en los que estemos). También tendremos que ver desde dónde sale nuestra palabra. Si nuestra palabra sale del lugar del odio, estaremos actuando con los mismos códigos que lxs que perpetran las injusticias y, por lo tanto, seremos igual que ellxs. Se puede estar muy indignado/a y que nuestra comunicación no sea una palabra que maldiga. Estaremos pervirtiendo nuestro sentido más profundo. Somos Berakah, bendición, aunque estemos denunciando una injusticia. Para ello habrá que ser también muy conscientes de lo que vamos a decir, a escribir. También, un breve silencio y unas cuantas respiraciones pueden venir muy bien-
– Tendremos que cuidar las formas, también, a la hora de dirigirnos a espacios más abiertos. Saludar, acoger, despedir. Ser certeros y amables en la comunicación. Ser afectivos.
– Y siempre, pregúntate si es necesario que estés en ese grupo (de correo o de whatsapp). Cuánto menos ruido a nuestro alrededor más conscientes seremos. Si ya no estás involucrado en ese grupo de trabajo, en ese hogar, en ese voluntariado, o en Berakah en general, ¿por qué permanecer recibiendo tanta información?. Por ti mismo, por respeto con lxs que sigan trabajando dentro de la iniciativa. Sin malestar, con libertad, sal de ese lugar virtual. El encuentro cara a cara, corazón a corazón siempre será mejor y Berakah siempre tendrá sus puertas abiertas para ti.
Tratamiento de la información y comunicación sobre nuestras personas acogidas.
El espíritu de familia, de cercanía y encuentro en nuestros hogares, con nuestros chicos y chicas acogidxs no es acicate para un tratamiento serio de sus vidas y sus circunstancias. Tenemos que ser tremendamente respetuosxs con ellxs.
– Lo primero de todo es que ellxs y Espacios Berakah en su conjunto estamos acogidos a la Ley de Protección de datos. Esto nos obliga a una serie protocolos para salvaguardar sus datos, sus historias, su imagen. Desde un tiempo para acá estamos implementando medidas que ayuden a esta protección.
– Desde el punto de vista humano hay que cuidar mucho en qué foros se publicitan sus circunstancias, por muy urgentes que éstas nos parezcan (quizás sea importante tener en cuenta el modelo de acogida que favorecemos en E. Berakah).
– Una cosa es que ellos/as, en espacios cuidados, nos cuenten sus historias y otra será que estas historias se divulguen. Sobre todo, habrá que revisar mucho de qué manera se hace y en qué lugares. Las redes sociales siempre constituirán un lugar impersonal, no seguro, en donde los datos permanecen para siempre. Habrá que cuidar el dar nombres o determinados detalles. Habrá que cuidar delante de quién se está diciendo (puede haber compañeros/as en circunstancias similares en esos mismos foros)
– La gestión de nuevas acogidas, salidas del proyecto, situaciones de emergencia, etc., deben ser tratadas siempre por los distintos equipos de acogida de las casas o por el Equipo de Acogida general. Hay que respetar los cauces de comunicación y de gestión de las circunstancias de las personas acogidas y no tratar de saltar esos cauces aunque sea con la excusa de hacer un bien.
– Cualquier voluntario o voluntaria se cernirá a cumplir su trabajo en la asociación. Si alguna persona acogida le manifestara alguna inquietud, algún problema, alguna circunstancia sobrevenida, si esto no es privado y tiene que ver con su acompañamiento, la persona voluntaria lo comentará con las personas competentes (responsable de espacio o/y coordinador/a de acogida).

En definitiva, sentimos que el cuidado porque la comunicación sea respetuosa, cercana, silente, escuchante forma parte de nuestros valores fundamentales. Está en nosotrxs hacernos consciente de ello.

Espacios Berakah

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